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el informador informal

De la construcción de bancales a la destrucción por las grúas

El litoral mediterráneo - tú me lo has explicado muy bien – fue tierra de entrada de nuevos pueblos, de conquistas, de batallas y de asentamiento de núcleos urbanos con sus avances y con su organización política y social. En donde antes había pueblos hoy puede haber otros más grandes o ruinas cubiertas de vegetación, donde antes se trazaban vías de transporte hoy el asfalto es el rey. Los cambios están relacionados con el paso del tiempo y con las circunstancias de cada momento histórico. Clima mediterráneo, dieta mediterránea e invasión de este mare nostrum por nuestras conquistas fruto dicen que del nivel de vida.
La autopista de La Jonquera hacia el sur de España discurre por parte de aquellas calzadas romanas. Hoy, ya ves lo que se nos ofrece. Para no pasar de largo sin enterarte apenas del territorio (algo muy propio de los turistas), una parada para acercarse hasta algún núcleo costero y conocer cómo se le trata al Mediterráneo por estas zonas. Las viñas del Penedès catalán nos permiteron ver ese bosque de racimos que esperan la vendimia, inicio de futuros vinos o cavas muy bien conseguidos en laboratorios comandados por esos reyes de la tecnología del bouquet que se llaman enólogos.
Tenías ganas de que te hablara de algunos cambios del litoral observados sobre el terreno. De Vilafranca del Penedès a Vilanova i la Geltrú, por ejemplo. Qué suerte con las viñas, un paisaje verde estival como si de una inmensa pradera se tratara. Restos de antiguos recintos poblados. Olèrdola, antiguo pueblo que ya existió en la Edad del Bornce, con los iberos, los romanos, con un castillo medieval del siglo X, muchas culturas que recorrieron estas zonas sometidas ahora a lo que toca.
Además de antiguas piedras, en las laderas cercanas a la carretera aún hay bancales. Te llaman la atención, son pequeñas paredes de piedra construidas por las personas en los desniveles montañosos para evitar la erosión del terreno y para ganar así una pequeña zona de cultivo. Una piedra tras otra, colocadas a mano, mucho trabajo, ilusiones y ganas de prosperar. Aún están ahí aunque no sean muchos los que se fijen en ellos ni sepan interpretarlos. Hoy todo está abandonado hasta que el paso del tiempo facilite que el bosque se apodere de tantas zonas desbrozadas para el cultivo, siempre que los incendios lo permitan.
En frente, abajo en la carretera, una cruz con flores, un tributo más de alguien que fue víctima de veloces inventos para movernos o matarnos.Hemos visto tantas por todos los sitios que ya no producen efecto. Al fondo, una parte de la suave cadena montañosa litoral. Por esta vertiente ya se vislumbran grúas de la construcción que reciclan el paisaje, o sea, destruyen mucho para construir algo. Las modernas atalayas, propiedad de lobos capaces de hipotecar las pensiones de los nietos de las nuevas construcciones, se encadenan y avanzan a medida que entregan la felicidad al propietario de las escrituras. Un país que hoy se puede atravesar, no por árboles sino cabalgando de una grúa a otra, nos enseña la destrucción imparable de lo poco que queda del litoral mediterráneo. Descender hacia el litoral es un continuo tejado adosado hacia el infinito. Cada año avanzan con sus máquinas como si de la legión romana se tratara, a la conquista del terreno y de los árboles libres vendiendo un mar cada vez más contaminado y una simbología mediterránea, colonizada por culturas procedentes de otros mares.
Se te ocurrió avanzar desde los romanos hasta hoy. Querías imaginarte qué quedará de todo esto que se construye ahora cuando transcurran cientos de años, cómo nos interpretarán las muy futuras generaciones por lo que dejamos hecho (o deshecho) e inventado. Como eres positiva y piensas contribuir a cambiar tanta realidad que te desagrada, suspirabas por las doctrinas, consejos y manuscritos dejados por los antiguos sabios griegos y romanos que aquel profesor de filosofía te había escogido desde el punto de vista de una ética actual.
Esos sabios sí que debían ser la parte fundamental de la dieta mediterránea.
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